Las ventanas han pasado de ser un elemento secundario a convertirse en una pieza clave del ahorro energético en la vivienda. Su diseño, los materiales y la forma de instalarlas determinan cuánto calor se pierde en invierno, cuánto calor entra en verano y cuánta luz natural aprovechamos cada día.
En este artículo repasamos las tendencias actuales en ventanas para el ahorro energético, para que puedas entender qué soluciones existen y cómo elegir las más adecuadas para tu hogar.
1. Perfiles de altas prestaciones: PVC y aluminio con rotura de puente térmico
La elección del material del perfil es uno de los primeros factores que influye en el rendimiento energético de una ventana.
1.1. Ventanas de PVC: la opción eficiente por excelencia
Las ventanas de PVC se han convertido en un estándar para quienes buscan eficiencia, gracias a:
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Perfiles multicámara que reducen la transmisión térmica.
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Buena estanqueidad al aire y al agua.
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Excelente relación prestaciones / precio.
Además, ofrecen mantenimiento mínimo y una gran variedad de acabados, incluyendo colores y efectos madera.
1.2. Aluminio con rotura de puente térmico
El aluminio con rotura de puente térmico (RPT) es otra tendencia en auge:
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Incorpora un separador aislante entre la cara interior y exterior del perfil.
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Consigue buenos valores de aislamiento térmico sin renunciar a la rigidez y estabilidad del aluminio.
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Permite perfiles esbeltos y grandes superficies acristaladas, muy demandadas en arquitectura contemporánea.
Es ideal para diseños modernos y cerramientos de gran tamaño.
2. Acristalamientos avanzados: mucho más que doble vidrio
El acristalamiento es responsable de gran parte de la eficiencia de la ventana. Hoy, las tendencias van mucho más allá del doble vidrio estándar.
2.1. Vidrios bajo emisivos (Low-E)
Los vidrios bajo emisivos incorporan una capa microscópica que:
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Reduce la pérdida de calor en invierno, reflejando la radiación hacia el interior.
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Mejora los valores de transmitancia térmica (Ug).
Son una solución fundamental en viviendas que buscan reducir la factura de calefacción sin perder luminosidad.
2.2. Control solar y combinaciones inteligentes
En climas cálidos o en fachadas muy expuestas, la tendencia es combinar:
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Vidrios de control solar, que reducen la entrada de radiación en verano.
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Tratamientos bajo emisivos, que mejoran el aislamiento en invierno.
El resultado son ventanas que trabajan a favor del confort térmico todo el año, reduciendo la necesidad de aire acondicionado y calefacción.
2.3. Triple acristalamiento en proyectos exigentes
En viviendas de alta eficiencia (como casas pasivas o edificios de consumo casi nulo), despega el uso de:
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Triple acristalamiento con cámaras rellenas de gas argón o criptón.
Esta solución permite:
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Un aislamiento térmico superior.
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Mejor comportamiento en zonas muy frías o con grandes contrastes térmicos.
3. Estanqueidad y correcta instalación: la gran olvidada del ahorro
Una tendencia cada vez más clara es entender que no basta con una buena ventana, sino que hay que instalarla correctamente.
3.1. Marcos, precercos y sellados bien ejecutados
Las nuevas prácticas de instalación se centran en:
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Utilizar precercos adecuados al sistema de fachada.
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Cuidar los sellados perimetrales con espumas, cintas y masillas específicas.
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Evitar puentes térmicos en el encuentro entre ventana y muro.
Una mala instalación puede arruinar las prestaciones de la mejor ventana; por eso, cada vez se valora más la colocación profesional y certificada.
3.2. Ventanas herméticas… con ventilación controlada
Las ventanas actuales ofrecen una hermeticidad muy alta. Por eso, otra tendencia es integrar:
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Sistemas de microventilación en los herrajes.
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Soluciones de ventilación mecánica controlada (VMC) en viviendas muy estancas.
Así se consigue renovar el aire interior sin pérdidas energéticas excesivas.
4. Ventanas grandes, luz natural y eficiencia
La arquitectura contemporánea apuesta por grandes superficies acristaladas para inundar los espacios de luz natural. Esta tendencia se combina con criterios de ahorro energético.
4.1. Correderas de altas prestaciones
Las nuevas correderas de altas prestaciones incorporan:
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Perfiles mejor aislados.
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Rodamientos y herrajes que aseguran un cierre firme.
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Soluciones de elevación y deslizamiento suave para hojas de gran tamaño.
Permiten disfrutar de grandes aperturas hacia terrazas y jardines sin renunciar al aislamiento.
4.2. Diseño orientado al sol
Otra tendencia es diseñar las fachadas y elegir vidrios según la orientación:
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Aprovechar el sol de invierno en fachadas sur y este.
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Proteger del exceso de radiación en verano mediante vidrios de control solar y protecciones exteriores.
De este modo, las ventanas se convierten en un elemento activo del diseño bioclimático.
5. Domótica y ventanas inteligentes
La integración de las ventanas con la domótica del hogar es otra de las tendencias clave para el ahorro energético.
5.1. Persianas y toldos automatizados
Las soluciones actuales permiten:
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Programar persianas y toldos según franjas horarias.
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Vincularlos a sensores de luz y temperatura.
Así se puede aprovechar al máximo la radiación solar en invierno y bloquearla de forma automática en las horas más calurosas del verano.
5.2. Control remoto y escenarios de confort
Mediante sistemas inteligentes, es posible:
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Controlar ventanas, persianas y cerramientos desde el móvil.
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Crear escenarios de confort (modo verano, modo invierno, ausencia, etc.).
Todo ello ayuda a optimizar el uso de la climatización, mejorando el confort y reduciendo consumos.
6. Sostenibilidad y materiales respetuosos con el medio ambiente
El ahorro energético no solo se mide en la factura, sino también en el impacto ambiental de los materiales.
6.1. Perfilería reciclable y procesos responsables
Cada vez más fabricantes apuestan por:
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Perfiles de PVC reciclable.
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Aluminio procedente de cadenas de reciclaje.
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Procesos productivos con menos emisiones y certificaciones ambientales.
Elegir ventanas eficientes y sostenibles contribuye a reducir la huella de carbono del edificio.
6.2. Ventanas para edificios de consumo casi nulo
La normativa y las nuevas tendencias constructivas impulsan:
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Viviendas y edificios nZEB (nearly Zero Energy Building).
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Ventanas con valores de transmitancia muy bajos, combinadas con buenos aislamientos de fachada.
La ventana deja de ser un punto débil para convertirse en un aliado clave de la eficiencia.
7. Cómo elegir la ventana adecuada para ahorrar energía
Con tantas tendencias y opciones, puede resultar complicado decidir. Estos son algunos criterios básicos.
7.1. Analiza tu clima y orientación
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En zonas frías: prioriza aislamiento térmico (perfil y vidrio bajo emisivo, incluso triple acristalamiento).
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En zonas calurosas o muy soleadas: combina control solar con buen aislamiento.
7.2. Define tus prioridades
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¿Buscas sobre todo ahorro energético, aislamiento acústico, diseño o un equilibrio entre todo?
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¿Necesitas grandes aperturas, correderas, practicables u oscilobatientes?
7.3. Confía en un asesoramiento profesional
Contar con especialistas en ventanas que puedan:
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Estudiar tu caso concreto.
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Proponer soluciones adaptadas a tu vivienda.
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Garantizar una instalación correcta.
marcará la diferencia en el resultado final.
Preguntas frecuentes sobre tendencias en ventanas y ahorro energético
¿Realmente se nota el ahorro al cambiar las ventanas?
Sí. Sustituir ventanas antiguas por modelos modernos con buen aislamiento térmico y acristalamientos avanzados suele traducirse en:
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Menor consumo de calefacción y aire acondicionado.
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Mejor sensación de confort cerca de las ventanas.
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Desaparición de corrientes y zonas frías.
En muchos hogares, el cambio se percibe desde el primer invierno o verano.
¿Es imprescindible instalar triple acristalamiento para ahorrar energía?
No siempre. El triple acristalamiento está especialmente indicado en climas muy fríos, viviendas pasivas o proyectos con exigencias máximas. En muchos casos, un buen doble acristalamiento bajo emisivo, combinado con un perfil de calidad, ofrece un rendimiento excelente.
¿Las ventanas grandes son compatibles con el ahorro energético?
Sí, siempre que se elijan perfiles adecuados, vidrios de control solar y bajo emisivo, y una instalación correcta. Además, las ventanas grandes permiten aprovechar mejor la luz natural, reduciendo el uso de iluminación artificial.
¿Qué es más importante para el ahorro: el perfil o el vidrio?
Ambos son fundamentales. El perfil influye en la transmitancia del marco y en la estanqueidad, mientras que el vidrio tiene un papel central en el comportamiento térmico y solar. Lo ideal es valorar siempre el conjunto de la ventana (perfil + vidrio + herrajes + instalación).
¿Cómo sé si la instalación de mis ventanas es correcta?
Algunas pistas de una buena instalación son:
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Ausencia de filtraciones de aire alrededor de la ventana.
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Cierre sólido y sin holguras.
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Sin condensaciones anómalas en encuentros con la obra.
Si tienes dudas, lo más recomendable es consultar con un profesional especializado que pueda revisar in situ el estado de tus ventanas.
Invertir en ventanas alineadas con las tendencias actuales de ahorro energético no solo mejora el confort de tu vivienda: también reduce el consumo, cuida el planeta y revaloriza tu hogar a largo plazo. Un buen asesoramiento y una instalación profesional son la clave para aprovechar al máximo todas estas soluciones.


